Archive | mayo 2011

Cuando el aire acondicionado enferma. Consejos

Para proteger nuestra salud y bienestar debemos tomar conciencia de que la finalidad del aire acondicionado es, precisamente, “acondicionar” el ambiente, y no simplemente refrigerarlo. Debemos evitar, generar una amplitud térmica demasiado exagerada entre el interior y el exterior, sobre todo en el caso de ambientes con ingreso y egreso frecuente de personas.
La utilización incorrecta del aire acondicionado incrementa el riesgo de padecer infecciones y broncoespasmos, en especial, para lactantes, alérgicos, asmáticos y personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Pero el aire acondicionado no sólo actúa enfriando el ambiente. También seca el aire que respiramos. Los típicos dolores de garganta, estornudos y congestión nasal que padecemos al permanecer mucho tiempo en espacios acondicionados en exceso son producto de la inflamación y la reducción de las secreciones mucosas de las vías aéreas superiores causadas justamente por el frío y la sequedad excesiva del aire, lo que puede derivar en cuadros como faringitis y rinosinusitis.
El doctor Andrés Echazarreta, jefe de neumonología del hospital provincial San Juan de Dios de La Plata, explicó por su parte que la vía aérea superior, conformada por la garganta, la nariz y la laringe, posee una temperatura propia, proporcionada por los vasos sanguíneos que la envuelven, con lo cual, cuando la temperatura del ambiente difiere demasiado respecto de la temperatura propia de dicha vía, se generan condiciones favorables para el crecimiento bacteriano y el subsiguiente desarrollo de infecciones respiratorias.
Los especialistas recomiendan que la temperatura del ambiente oscile entre los 23 y los 25 grados, ya que por debajo de dicha temperatura el riesgo de exacerbación de los síntomas en personas con EPOC, alergias o asma resulta cada vez mayor.
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